internacional
El Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la ONU presentó un informe preliminar sobre esta tecnología. Qué puede aportar la inteligencia artificial a la salud, la ciencia y la lucha contra el hambre; qué riesgos plantea para los derechos humanos, la democracia y el empleo; y por qué los expertos piden una gobernanza mundial capaz de seguir el ritmo de la innovación.
La inteligencia artificial avanza más rápido de lo que los gobiernos pueden seguirle el paso. Hace apenas unos años, podía responder preguntas o generar texto. Hoy puede escribir código informático, analizar enormes cantidades de datos, crear imágenes y videos realistas, ayudar a los científicos a descubrir nuevos medicamentos y, cada vez más, actuar por sí sola con poca supervisión humana.
Sin embargo, mientras las capacidades de la inteligencia artificial se aceleran, los expertos señalan que las normas destinadas a garantizar su uso seguro tienen dificultades para mantenerse al día.
Esa es la conclusión del informe preliminar del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la ONU, presentado el miércoles.
El informe advierte que la oportunidad para establecer una gobernanza mundial eficaz sigue abierta, pero podría no permanecerlo por mucho tiempo.
La inteligencia artificial podría convertirse en una de las tecnologías más transformadoras para la humanidad.
Utilizada de forma responsable, podría acelerar los avances hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible al mejorar la atención sanitaria, la educación, la investigación científica, la agricultura y la accesibilidad para las personas con discapacidad.
Pero, sin salvaguardias, la misma tecnología podría profundizar las desigualdades, difundir desinformación, amenazar los derechos humanos, alterar los mercados laborales y poner potentes sistemas de inteligencia artificial en manos de muy pocos gobiernos y empresas.
El desafío, según el informe, es encontrar una forma de aprovechar los enormes beneficios de la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, prevenir sus crecientes riesgos.






