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El Papa se dirigió a las autoridades turcas en Ankara, instando a abrazar su vocación de puente entre culturas, religiones y continentes, y llamando al mundo a rechazar la división y buscar el diálogo.
"El 1700 aniversario del Concilio de Nicea nos habla de encuentro y diálogo. Hoy, más que nunca, necesitamos personas que fomenten el diálogo", afirmó el papa León XIV en Ankara, en un discurso dirigido al presidente de la República de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y a representantes del gobierno, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
"Me alegra iniciar los viajes apostólicos de mi pontificado en su país, porque esta tierra está indisolublemente ligada a los orígenes del cristianismo y hoy llama a los hijos de Abraham y a toda la humanidad a una fraternidad que reconoce y valora las diferencias", subrayó el Papa en el primer discurso de su visita apostólica.
La imagen del Puente de los Dardanelos, símbolo de conexión y diálogo, fue el hilo conductor del discurso de León XIV. El Papa señaló que, en un mundo marcado por el conflicto, "desestabilizado por ambiciones y decisiones que pisotean la justicia y la paz", la imagen de este puente fue elegida para el viaje papal.
"Una sociedad está viva si es pluralista: son los puentes entre sus diferentes almas los que la convierten en una sociedad civil", subrayó el Santo Padre.
Los cristianos son parte de la identidad turca
En este contexto, León XIV recordó la figura de Juan XXIII, quien, antes de convertirse en Papa, fue un delegado apostólico muy respetado en Turquía y se ganó allí el apodo de "Papa turco", llamando a los católicos a no excluirse de la construcción de la República de Turquía.
El pontífice aseguró que los cristianos "son y se sienten parte de la identidad turca, tan valorada por Juan XXIII" y también "quieren contribuir positivamente a la unidad de su país".
Respeto a los hombres, mujeres, compatriotas, extranjeros
Pidió que la compasión y la solidaridad se consideren criterios de desarrollo. "Por lo tanto, en una sociedad como la turca, donde la religión desempeña un papel destacado, es fundamental el respeto a la dignidad y la libertad de todos los hijos de Dios: hombres y mujeres, compatriotas y extranjeros, pobres y ricos", afirmó el Papa.
Quienes tienen un corazón dócil a la voluntad de Dios siempre promoverán el bien común y el respeto a todos, argumentó el Papa. Señaló que este es un gran desafío que debe transformar la política local y las relaciones internacionales, especialmente ante la evolución tecnológica, que de otro modo podría acentuar las injusticias en lugar de contribuir a su solución.
Rechazar el dominio del poder militar
Llamó a contraatacar el predominio de las estrategias de poder económico y militar, que están alimentando lo que el papa Francisco llamó una "tercera guerra mundial en pedazos".
"¡No podemos ceder bajo ningún concepto a esta tendencia! El futuro de la humanidad depende de ello. La energía y los recursos consumidos por esta dinámica destructiva se desvían de los verdaderos desafíos que la familia humana de hoy debe afrontar, verdaderamente unida: la paz, la lucha contra el hambre y la pobreza, el cuidado de la salud y la educación, y la protección de la creación", exhortó el Santo Padre.
Añadió que la Santa Sede desea colaborar con todos aquellos que se preocupan por el bien de la humanidad. "Caminemos juntos en la verdad y la amistad, confiando humildemente en la ayuda de Dios", instó León XIV.