jueves, 14 de junio de 2018

Organizaciones ambientalistas exponen los impactos del gas y el petróleo


sociedad

A días de la reunión del G20 en la que participarán los ministros de Energía para tratar “transiciones energéticas”, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Greenpeace, Oil Change International e INESC realizaron una conferencia de prensa donde presentaron informes sobre los impactos económicos y ambientales de la promoción de combustibles fósiles en Argentina, en particular del gas.

Oil Change International y Greenpeace presentaron sus informes sobre la incompatibilidad del gas como combustible de transición y los objetivos asumidos en el Acuerdo de París, con foco en el caso Vaca Muerta y en los mitos de la explotación de gas como “energía limpia”.

El estudio concluye que explotar al máximo todas las reservas de gas de esquisto del país, entre ellas Vaca Muerta, consumiría hasta un 15% del presupuesto de carbono mundial para lograr el objetivo de un calentamiento global de 1,5 grados.

Ingo Boltz, coordinador de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace Argentina, dijo: "Abrir más reservas de petróleo, gas y carbón es condenar al mundo a impactos climáticos letales. La presidencia argentina del G20 durante 2018, tiene la una oportunidad histórica para promover una verdadera transición energética alineada con los objetivos climáticos y conveniente desde una perspectiva económica que excluya el desarrollo de nuevas reservas fósiles como Vaca Muerta”. Asimismo, Stephen Kretzmann, Director Ejecutivo de Oil Change International señaló que "el gas fósil de hoy en día es solo una fuente más de energía sucia, superada por tecnologías más nuevas, más limpias y más baratas. Es hora de que el G20 cumpla con su compromiso de ponerle fin a los subsidios a los combustibles fósiles y comience a discutir cómo limitar su producción en línea con los objetivos del Acuerdo de París."

FARN e INESC, por su parte, sumaron el enfoque económico y expusieron los datos más destacados de sus dos reportes sobre los subsidios a los combustibles fósiles en Argentina y Brasil, con foco en los números de los incentivos, sus fuentes y los beneficiarios. "Nuestro reporte indica que, por ejemplo, durante 2017 se entregaron más de 1.200 millones de dólares a las empresas de hidrocarburos, en un contexto de reducción de gastos públicos. Dichos montos serían suficientes para construir 300 escuelas, 9 hospitales o pagar los salarios de 100.000 docentes por un año. Los distintos análisis realizados confirman que los subsidios energéticos son uno de los principales motivos para el desequilibrio fiscal en Argentina", explicó María Marta di Paola, Directora de Investigación de FARN.