domingo, 10 de agosto de 2014

Día del niño: Comprar juguetes seguros


sociedad

Los juguetes deben cumplir medidas de seguridad para no causar daños a los más pequeños. Evaluaciones físicas, toxicológicas, acústicas y de inflamabilidad son realizadas para garantizar que el producto no sea un riesgo para el niño.

Como todos los años se acerca el día del niño y las jugueterías aumentan la venta de productos para homenajear a los más chicos, de la misma forma que se incrementa la preocupación de los mayores en regalar juguetes cuyo uso no cause daños o inconvenientes en la salud y el bienestar de los niños.

Un juguete fabricado irregularmente puede causar intoxicaciones en los niños por la ingesta de compuestos con metales pesados, causar daños a la audición, e incluso si no se realizan las evaluaciones de inflamabilidad necesarias, el juguete puede recalentar sus baterías y hasta puede llegar a prenderse fuego.

La Cámara Argentina de la Industria del Juguete en su página web informa que muchos juguetes ingresan al país de forma clandestina y son comercializados irregularmente por vendedores ambulantes, sin ofrecer garantía de seguridad y de calidad. Su precio puede resultar ventajoso, pero estos productos pueden exponer a los niños a riesgos sin posibilidad de reclamo. La Cámara advierte que estas consideraciones las deben tener presentes fabricantes, importadores y consumidores a la hora de fabricar, comercializar y adquirir los juguetes.

Con el fin de proteger a la población infantil, la Secretaría de Comercio Interior y la Dirección de Lealtad Comercial emitieron la Resolución N° 163/2005, exigiendo que los juguetes comercializados en la República Argentina tengan una certificación que avale su seguridad.

Cabe destacar que las exigencias de las certificaciones de Seguridad en Juguetes y Ftalatos (sustancia utilizada en determinados plásticos) se alinean con las exigidas en países desarrollados.

IRAM Instituto Argentino de Normalización y Certificación fue reconocido por parte del Estado como Organismo de Certificación autorizado para realizar esta tarea, quien determinó que la misma se efectúe utilizando como referencia la Norma IRAM – Mercosur NM 300- “Seguridad de los Juguetes”, con el objeto de cuidar la salud y seguridad del consumidor.

Matías Furió, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete explicó que “La certificación consiste en documentar, por un organismo independiente, el cumplimiento de condiciones esenciales de seguridad, dándole la confianza al consumidor que el producto que está adquiriendo cumple con lo dispuesto por la autoridad”.

“El proceso de certificación se lleva a cabo a través de estudios realizados sobre muestras de productos, los cuáles son sometidos a evaluaciones físicas, toxicológicas, acústicas y de inflamabilidad, como así también se realiza un diagnóstico de posibles desprendimientos de pequeños componentes y ensayos de seguridad eléctrica”, sostuvo Nestor Mazzota, Gerente de Bienes de Consumo, Juguetes y Ftalatos, de IRAM.

De esta manera, los productos que superen dichos ensayos cumplen con la norma “Seguridad de los Juguetes” y se identifican, en cada unidad, con el símbolo “S” de la Secretaría de Comercio de la Nación.

Adicionalmente, IRAM también verifica el cumplimiento con las exigencias del Ministerio de Salud de la Nación, certificando la concentración de plastificantes en juguetes y artículos usualmente utilizados por los niños, según las Resoluciones N° 2/2011 y N° 583/2008.