miércoles, 12 de agosto de 2026

Impacto climático: ¿por qué el fenómeno de El Niño amenaza con disparar el hambre?


internacional

Según un nuevo análisis del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, el fortalecimiento de El Niño podría arrastrar a 49 millones de personas adicionales a la inseguridad alimentaria aguda para finales de 2027 en 45 países vulnerables. El fenómeno alcanzará su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, pero sus efectos sobre las cosechas y la economía prolongarán la emergencia.


El impacto del fenómeno climático El Niño puede prolongarse durante meses tras la reducción de cosechas, el encarecimiento de alimentos y el debilitamiento de los medios de vida en familias vulnerables. Un nuevo informe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advirtió que su fortalecimiento podría empujar a 49 millones de personas adicionales hacia el hambre para finales de 2027 en 45 países atravesados por contextos de pobreza, conflictos y crisis económicas.

Se prevé que el fenómeno alcance su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, extendiendo sus consecuencias a lo largo de 2027 por la alteración en los ciclos agrícolas. Con esta estimación, la población expuesta a la inseguridad alimentaria aguda en los países analizados pasaría de 225 a 274 millones, lo que representa un incremento del 22%. América Latina y el Caribe se sitúa entre las zonas de mayor riesgo con 16 millones de afectados, destacándose Centroamérica con el mayor aumento proporcional global (83,1%). Asimismo, en África oriental y austral más de 18 millones de personas podrían sufrir un deterioro alimentario, sumados a 8,2 millones en Asia y el Pacífico, y casi seis millones en África occidental y central.

Ante estas proyecciones, la agencia de la ONU amplió sus acciones de preparación y respuesta en más de 50 países, habiendo activado mecanismos desde mayo en Sudán del Sur, Chad, Mauritania, Uganda, Guatemala y El Salvador con transferencias de dinero y seguros contra desastres. Desde el PMA remarcaron la importancia de anticiparse a la emergencia, señalando que cada dólar invertido en programas de acción anticipatoria genera un ahorro de entre tres y siete dólares en pérdidas evitadas y costos de asistencia humanitaria.