economía
De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme cayeron un 3,8% interanual en julio y registraron un retroceso del 2,1% frente al mes anterior, acumulando una baja del 2,7% en lo que va del año. El agotamiento del efecto aguinaldo y el peso de las tarifas invernales frenaron la actividad y elevaron la percepción desfavorable de los comerciantes al 44,5%.
Durante el mes de julio, las ventas minoristas pyme registraron una caída interanual del 3,8% y un descenso mensual del 2,1% en comparación con junio. Con este resultado, el sector acumula una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año.
La retracción interanual respondió al agotamiento de la liquidez que había generado el cobro del aguinaldo en junio. La falta de este impulso económico, sumada a la mayor incidencia de las tarifas de servicios invernales en los presupuestos familiares, reforzó la cautela de los consumidores y desaceleró el ritmo de la actividad comercial.
En relación con el estado del negocio, el 48,1% de los comerciantes pyme consultados indicó que su nivel de actividad se mantuvo estable respecto al mismo período del año pasado, lo que representa una baja de dos puntos porcentuales frente a junio. Este descenso en las lecturas neutrales derivó en un aumento del pesimismo comercial: la proporción de empresarios que calificó su escenario como desfavorable subió del 43,1% al 44,5% en el último mes.
El desempeño minorista del mes de julio evidenció una marcada desaceleración interanual, explicada por el agotamiento de los impulsos coyunturales y la inyección de liquidez que habían dinamizado el período previo, por el ya mencionado cobro del aguinaldo. La pérdida persistente de capacidad adquisitiva, agravada por la incidencia de los costos de las tarifas de servicios durante el invierno sobre el presupuesto familiar, derivó en una demanda defensiva y fragmentada. En este escenario, el consumo se acotó a la adquisición de bienes indispensables de la canasta básica, fármacos recetados e insumos de reposición inmediata, postergando de manera sistemática las decisiones de compra en bienes durables, indumentaria, amoblamiento y productos de mayor valor unitario.