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En un mundo cada vez más dependiente de la tecnología y la información digital, proteger nuestros datos es fundamental para salvaguardar la privacidad, seguridad y continuidad en caso de desastres cibernéticos. Es por eso que el 31 de marzo se celebra el Día Mundial del Backup, fecha que sirve para recordar y concientizar sobre la importancia vital de hacer copias de seguridad de los datos digitales.
Las dificultades para restaurar los datos se deben principalmente a los efectos que puede
causar el ransomware, que van más allá de los problemas relacionados con los datos, como
la exposición o la pérdida de información, y afectan fundamentalmente a los procesos y
operaciones empresariales, con importantes consecuencias en materia de cumplimiento
normativo y la posibilidad de pérdidas financieras y de reputación.
Para la empresa Sparkfound, una de las tendencias para 2026 en materia de almacenamiento
consistirá en que la información del backup deberá almacenarse en diferentes locaciones
para garantizar múltiples copias de datos en distintas ubicaciones y así mantener el negocio
en funcionamiento en caso de que el sitio principal sea afectado.
La importancia de esta práctica quedó en evidencia en distintos incidentes de la industria
tecnológica. Uno de los casos más conocidos es el de Code Spaces, una empresa que
ofrecía hosting y gestión de repositorios de código. En 2014 un atacante logró acceder a su
panel de control en la infraestructura de nube que utilizaban y comenzó a eliminar
servidores, datos y copias de seguridad. El problema crítico fue que los backups estaban
almacenados dentro del mismo entorno comprometido, por lo que también fueron borrados.
Como consecuencia, la empresa perdió prácticamente toda la información de sus clientes y
de su operación, lo que la llevó a cerrar definitivamente pocos días después del ataque.
En este contexto, Sergio Oroña, fundador y CEO de Sparkfound, explica: “La continuidad
operativa de una empresa depende cada vez más de su capacidad para anticipar y
gestionar amenazas cibernéticas. Hoy los ciberataques son más sofisticados,
automatizados y difíciles de detectar, lo que reduce significativamente los tiempos de
reacción”. Y agrega: “En cuestión de segundos una organización puede ver comprometidos
sus datos y sistemas críticos. Por eso, ya no alcanza con reaccionar ante un incidente: es
clave contar con capacidades de monitoreo, detección temprana y respuesta proactiva que
permitan identificar una amenaza, analizar su alcance y mitigar su impacto antes de que
afecte la operación del negocio”.
Las empresas deberán evaluar y focalizarse en cuál es su capacidad para
sobrevivir o recuperarse rápidamente de un ciberataque, incluido un ataque de ransomware,
los cuales sin dudas aumentarán en este 2026. Por eso también es importante que las
organizaciones tomen conciencia de la necesidad de realizar evaluaciones periódicas
(realizadas por profesionales de la materia) que permitan determinar cuán expuestas están
a sufrir un ciberataque. Actualmente existen herramientas que permiten detectar amenazas
potenciales en cuestión de minutos.
Cuanto más sólido sea el plan de backup de una empresa, más rápido podrá recuperarse
de incidentes como fallos de hardware, pérdida o robo de dispositivos y desastres naturales,
minimizando el impacto que estos eventos pueden generar tanto en usuarios particulares
como en las operaciones diarias de una organización.
Actualmente también se está trabajando en el desarrollo de herramientas basadas en
inteligencia artificial capaces de prevenir y mitigar distintos tipos de ciberataques dentro de
las organizaciones.