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Tras el escalofriante accidente en Suzuka, la Federación Internacional del Automóvil rompió el silencio. El foco está en el nuevo reglamento de gestión de energía que generó una diferencia de velocidad de 50 km/h entre el Haas y el Alpine, desatando una investigación técnica urgente.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) emitió un comunicado oficial tras un inicio de temporada 2026 que dejó más preguntas que respuestas en el plano técnico. La polémica se centra en la gestión de energía, que quedó en evidencia tras la enorme diferencia de velocidad en el intento de sobrepaso de Oliver Bearman (Haas) frente al Alpine #43 de Franco Colapinto durante el Gran Premio de Japón.
Mientras el coche de Bearman mostró una recuperación de energía óptima, el Alpine pareció "quedarse sin potencia" en un momento crítico de defensa. Ante esto, la Federación aclaró que el reglamento fue diseñado con parámetros ajustables para ser optimizados con datos reales de carrera y no solo de simuladores. Pilotos como Max Verstappen y Fernando Alonso ya habían advertido sobre la peligrosidad de esta situación, reclamando atención urgente para modificar la normativa de los nuevos F1.
El parate de abril y la investigación
En su comunicado, la FIA confirmó que en abril —aprovechando la suspensión de carreras motivada por el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán— se reunirán con equipos, pilotos y fabricantes de los motores. El objetivo es determinar qué "refinamientos" son necesarios para evitar que la brecha de rendimiento arruine el espectáculo y ponga en riesgo a los pilotos.
Las voces de los protagonistas
Desde el muro de Alpine, el líder del equipo Flavio Briatore intentó mantener el optimismo: "Fue otro fin de semana positivo que nos permite sumar puntos. Demuestra que estamos en la lucha con Red Bull por ser la cuarta fuerza. Para Franco, el resultado del sábado fue un factor limitante, pero trabajaremos duro en Enstone para mejorar el rendimiento del coche".
Por su parte, Bullet Sports Management, la empresa que representa a Colapinto, fue más tajante: "Una carrera para olvidar. Franco tuvo mala suerte con el Safety Car y no podemos ignorar el incidente que provocó el accidente de Bearman, donde Franco no tuvo la culpa. Fue consecuencia de las nuevas normas de energía, como confirmó la FIA. A pesar de esto, Franco está recibiendo críticas injustificadas; mostrémosle todo el apoyo que merece".
Finalmente, Oliver Bearman llevó tranquilidad tras el fuerte impacto: "Estoy bien, que es lo principal. Hubo un exceso de velocidad considerable, de unos 50 km/h, algo que forma parte de la nueva normativa y a lo que debemos acostumbrarnos. Sentí que no me daban mucho espacio dada la enorme velocidad que llevaba; necesitamos estar mejor preparados para diferencias de ritmo que no habíamos visto antes".