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La primera jornada de verificaciones técnicas y administrativas ha servido para ver desfilar a los Toyota Hilux, algunos de ellos favoritos para hacerse con la categoría de coches. Es el caso del defensor del título Yazeed Al Rajhi y de Henk Lategan, su perseguidor más inmediato en 2025, así como de una gran parte de integrantes de la generación más pujante del rally raid.
Los Toyota Hilux de distintos equipos han acaparado la primera jornada de verificaciones técnicas y
administrativas. Su jefe de filas natural sigue siendo Yazeed Al Rajhi, héroe de la edición de 2025 tras
vencer en casa en su 11ª participación en el Dakar. Después de su momento de gloria, el campeón saudí
se fracturó dos vértebras en un accidente en la Baja Jordan y no pudo volver a su nivel óptimo de
conducción durante el resto de la temporada, pero no pierde la esperanza de revalidar su título: “Ahora
mismo estamos listos para la batalla. Nuestro objetivo es volver a ganar. Seguimos teniendo velocidad”.
Entre sus numerosos adversarios, su rival principal del año pasado también maneja un Hilux. Como es
lógico, Henk Lategan pretende mejorar su 2º puesto, pero conoce de sobra los avatares del Dakar como
para abstenerse de proclamar su objetivo a los cuatro vientos: “La competición estará muy reñida. Es
posible que se trate del pelotón más compacto, y también el más amplio, que se haya visto nunca en el
Dakar. Son muchos los pilotos que pueden ganar”. Tras sus dos victorias en moto (2016 y 2019), el
australiano Toby Price se vio obligado a abandonar durante su transición a las cuatro ruedas en 2025, lo
que no le impide aspirar a grandes cosas junto a su flamante copiloto Armand Monleon: “Quiero ganar el
Dakar en coches”, afirma el australiano. “Hará falta mucho trabajo, pero, en el fondo, algo me dice que
todavía me queda mucho por dar”.
