jueves, 19 de septiembre de 2013

La Iglesia Católica pide el desarme nuclear


sociedad

El arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, intervino, el 16 de septiembre, en la Conferencia general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). El prelado recordó en su intervención que este año se cumple el aniversario de la encíclica Pacem in Terris del beato Papa Juan XXIII e invitó a los presentes a preguntarse si “realmente hoy vivimos en un mundo más seguro y más protegido respecto a hace algunas épocas”.

“La Santa Sede comparte el pensamiento y los sentimientos de la mayor parte de los hombres y mujeres de buena voluntad que aspiran a la eliminación total de las armas nucleares. Por lo tanto -dijo- queremos utilizar este momento para renovar nuestra invitación a los lideres de las naciones, para que pongan fin a la producción de armas nucleares y para que no utilicen los materiales nucleares con fines militares para actividades pacíficas”.

Monseñor Mamberti insistió sobre el desarme nuclear y la no proliferación como actos fundamentales, incluso desde el punto de vista humanitario, e hizo presente la “profunda preocupación de la Santa Sede por la reciente y trágica situación de Oriente Medio”. Asimismo reiteró “su fuerte apoyo en los esfuerzos para instituir una zona medio-oriental libre de armas nucleares y de todas las otras armas de destrucción masiva. “Las zonas libres de armas nucleares -subrayó- son el mejor ejemplo de confianza y seguridad, y la afirmación de que la paz y la seguridad son posibles sin la posesión de armas nucleares”.

El representante de la Santa Sede finalizó su discurso recordando las recientes negociaciones sobre el programa nuclear de Irán y reiteró la firme convicción de la Santa Sede de la utilización de canales diplomáticos para superar las actuales dificultades, Para “superar los diversos obstáculos que objetivamente impiden la confianza mutua”.