miércoles, 8 de marzo de 2023

#8M Violencia en Argentina y en el Mundo


sociedad

Vivimos dramáticos niveles de violencia que afectan a Argentina y el mundo, especialmente en Medio Oriente. En el Día Internacional de las Mujeres, Amnistía Internacional señala las deudas en derechos humanos que persisten en Argentina, especialmente en violencia de género, educación sexual e interrupción del embarazo. Además, destaca que, a lo largo de diversos países, como Irán y Afganistán, las vulneraciones de garantías se han profundizado a niveles alarmantes
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"Las distintas manifestaciones de violencia afectan a niñas y mujeres, y las alarmas prendidas parecen no sensibilizar a los Estados que no logran revertir esta situación. Desde Afganistán en donde las alumnas ni siquiera pueden estudiar hasta, sin ir más lejos Argentina, en donde el año pasado se registraron más de 230 femicidios, el recorrido por diversos países es un mensaje a la comunidad internacional de todo lo que falta por hacer”, señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.

En nuestro país, estos son algunos de los ejes que destaca Amnistía Internacional.

Violencia de género: en 2022, de acuerdo al monitoreo de la sociedad civil (MuMaLá) se registraron 233 femicidios, de los cuales 9 fueron transfemicidios o travesticidios. El 91% fue cometido por personas del círculo cercano de la víctima. De las más de 125.000 llamadas atendidas por la línea 144, 24.558 comunicaciones fueron derivadas a distintos canales de asistencia para su seguimiento y el 91% corresponde a situaciones de violencia doméstica.

Es indispensable realizar un diagnóstico sobre las deficiencias de las políticas públicas existentes, abordar causas profundas y adoptar un enfoque integral. El brutal escenario en relación a las altas cifras de asesinatos y ataques no es acompañado por soluciones en materia judicial. Solo el 15,5% de denuncias por delitos contra la integridad sexual llega a sentencias condenatorias. Es urgente contar con una justicia rápida, reparadora y con perspectiva de género y diversidad.

Violencia on line: la hostilidad también permea las redes sociales. Un estudio de ONU Mujeres realizado el año pasado recoge que el 80% de las mujeres con voz pública entrevistadas dejó de opinar sobre determinados temas, el 40% se autocensuró y un tercio cambió de puesto laboral.

Amnistía Internacional ya ha alertado que 1 de cada 3 mujeres en nuestro país ha sufrido violencia on line. Las expresiones de violencia en línea trascienden la virtualidad. Estas agresiones tienen impacto en la salud, integridad, vida laboral y socialización.

Aborto legal: ya se cumplieron más de dos años de la aprobación de la ley que consagró el derecho a la interrupción voluntaria y legal del embarazo en Argentina, una conquista que inspira a otros países. Sin embargo, su efectiva implementación aun es una deuda. Desde 2021 se han registrado 132.754 abortos en el sistema público de salud, aunque no se ha producido información sobre el sistema privado. Las mujeres y personas gestantes aún enfrentan barreras.

ESI: otra ley cuya correcta implementación aún está pendiente es la de Educación Sexual Integral (ESI), herramienta fundamental para el acceso a los derechos de las mujeres y personas LGBTI+ y generar un cambio social. En el contexto del reciente inicio de clases, Amnistía Internacional señala que solo el 4% de las y los estudiantes de nivel secundario afirma haber recibido la totalidad de los contenidos básicos, prioritarios y obligatorios. A esto se suma que 7 de cada 10 docentes sostienen que necesitan más capacitación, lo que pone en evidencia la falta de políticas públicas para fortalecer su formación. La ESI es una herramienta central para que niñas, niños y jóvenes puedan tomar decisiones, aprender sobre diversidad y respeto y alertar situaciones violentas, entre otras cosas.

Ejes internacionales

Mujeres, niñas y diversidades son grupos que sufren violaciones de derechos en nuestra región y en el mundo. En los últimos tiempos hemos visto recrudecer la violencia especialmente en países como Irán y Afganistán.

Irán: la muerte bajo custodia de Mahsa (Zhina) Amini, de 22 años, a manos de la policía de “moral” en septiembre de 2022, provocó un levantamiento popular sin precedentes que continúa en todo el país. En respuesta, las autoridades iraníes reprimieron con munición real, perdigones metálicos y gases lacrimógenos de forma extensiva e ilegal. Desde Amnistía Internacional registramos los nombres de cientos de manifestantes y transeúntes asesinados ilegítimamente por las fuerzas de seguridad, incluidos al menos 44 niños y niñas. A pesar del peligro, las mujeres iraníes continúan en resistencia. El lema revolucionario "Mujer, Vida, Libertad" sigue viéndose y oyéndose en todo Irán.

Afganistán: desde que tomaron el control del país, en agosto de 2021, los talibanes han violado los derechos de las mujeres y niñas a la educación, al trabajo y a la libre circulación. Niegan a poyo a quienes sufren violencia de género, contribuyen al aumento de matrimonios infantiles y forzados, les prohíben asistir a la universidad, ordenaron a las ONGs prescindir de su personal femenino. Además, en los últimos meses, detuvieron ilegítimamente a intelectuales y defensores de derechos. Muchas víctimas han sido detenidas arbitrariamente, sin tener acceso a una defensa legal ni a sus familias. En muchos casos no se da información sobre los motivos de la detención, y el paradero de la persona detenida suele desconocerse, lo cual constituye desaparición forzada.