jueves, 28 de mayo de 2026

¿Qué son los geosintéticos y para qué se utilizan en los caminos rurales?


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La red de caminos rurales en Argentina supera los 400.000 kilómetros. Ante un deterioro creciente afectado por fenómenos meteorológicos extremos, el aumento en la frecuencia del tránsito, las altas cargas de los equipos de trabajo y la falta de políticas de mantenimiento adecuadas, el área de diseño y construcción de rutas de Amanco Wavin —empresa de construcción e infraestructura de Orbia— aplica tecnología de geosintéticos para mejorar de manera eficiente y económica la infraestructura vial del país.


Los geosintéticos son materiales fabricados a partir de la transformación industrial de polímeros que mejoran la capacidad de los suelos en términos de drenaje, filtración e impermeabilización. Específicamente, se utilizan para reforzar y estabilizar el suelo, así como para separar diferentes capas de la estructura de pavimento y evitar que se mezclen entre sí, permitiendo el drenaje sin pérdida de material fino.

"Los materiales geosintéticos son fundamentales tanto en la construcción de nuevas vías como en la rehabilitación de aquellas que ya han cumplido su ciclo de vida inicial. Su utilización permite duplicar la vida útil de las rutas y reducir los costos de construcción y mantenimiento hasta en un 50%", remarcó Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin para Argentina, quien además señaló que esta problemática recae en gran medida sobre los municipios y se vincula con la baja capacidad portante de los suelos y deficiencias de infraestructura.

Los 7 beneficios de su intervención

La aplicación de esta tecnología industrial genera las siguientes ventajas estructurales y socioeconómicas: Reducción de costos de mantenimiento: Son materiales más duraderos que reducen el tiempo de obra, disminuyen el uso de maquinaria y bajan las emisiones de dióxido de carbono. Duplican la vida útil de las rutas y reducen costos de construcción y mantenimiento hasta en un 50%, permitiendo destinar recursos a otras inversiones a largo plazo.

Mayor eficiencia en el transporte: Al mejorar la transitabilidad, los vehículos agrícolas transportan productos de forma más rápida y segura, reduciendo los tiempos de traslado y el deterioro de la carga.

Facilita el acceso a ciudades y centros de distribución: Conecta mejor las áreas rurales, facilitando a los productores locales la comercialización de sus productos, lo que incrementa los ingresos y equilibra el desarrollo económico.

Incentivo para inversión y crecimiento regional: Los caminos mejorados estimulan nuevas inversiones en áreas rurales, tales como instalaciones de procesamiento o centros de acopio.

Resiliencia ante el clima: Las rutas intervenidas son menos vulnerables a las inclemencias del tiempo y soportan lluvias intensas sin volverse intransitables, estabilizando el flujo de productos y personas.

Ahorro de costos en combustibles y reducción del desgaste de vehículos: El buen estado del camino disminuye el consumo de combustible y el desgaste operativo de los transportistas, influyendo en la competitividad y precios de los productos.

Mejora en la calidad de vida: Facilita el acceso de los residentes a servicios de salud, educación y comercio, impactando en el bienestar general y disminuyendo la migración hacia las ciudades.

El desarrollo de la ingeniería civil ha incorporado estas técnicas buscando un equilibrio económico. La mejora de los caminos rurales genera un ciclo económico positivo que reduce costos logísticos, atrae inversiones, disminuye la pobreza y fomenta un desarrollo sostenible para las comunidades.