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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, advirtió que las recientes medidas restrictivas empeoran el acceso a servicios esenciales como agua, alimentos, energía y atención médica. En medio de un escenario de aislamiento económico, apagones prolongados y dificultades climáticas, el organismo solicitó el fin de las restricciones y pidió contención al gobierno cubano ante posibles protestas sociales.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a levantar las sanciones impuestas a Cuba, advirtiendo que las nuevas restricciones aplicadas este año están profundizando una grave crisis humanitaria en la isla. Según datos de su Oficina, la acumulación de medidas y regulaciones extraterritoriales ha agravado las dificultades para el acceso a insumos básicos como combustible, alimentos, agua y servicios de salud.
La situación ha generado interrupciones eléctricas diarias que en diversas zonas llegan a superar las 20 horas de duración. Al mismo tiempo, el impacto del bloqueo económico ha puesto bajo severa presión a áreas sanitarias críticas, afectando la atención de pacientes en tratamientos de oncología, diálisis y servicios de salud materna.
Türk describió la coyuntura que atraviesa el país caribeño como una "tormenta perfecta", provocada por una combinación de aislamiento económico, retiro de compañías, baja en la frecuencia de vuelos, trabas para realizar pagos internacionales y el impacto del calor estival junto a la temporada de huracanes.
Frente a este panorama y ante la posibilidad de un incremento en el malestar de la población, el funcionario internacional también hizo un llamado a las autoridades de la isla. En ese sentido, solicitó al gobierno cubano actuar con máxima contención y garantizar el respeto pleno a las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica.